Cómo elegir tu equipo: Guía para principiantes

Acabo de obtener la certificación. ¿Por dónde empiezo?

Terminas tu última inmersión, a 18 metros como máximo, de tu curso de aguas abiertas. Llegas a la escuela, lavas el equipo por última vez antes de rellenar el diario de inmersiones con tu instructor. Es hora de abrazos (…), felicitaciones y fotos… ¡Lo has conseguido! Ya eres Buceador de Aguas Abiertas. Es hora de continuar el viaje, (o de volver a casa…L) y tal vez, de comprar algo de equipo para nuestra nueva vida como buceadores certificados. Pero, ¿qué es lo ideal para empezar?

Lo ideal es empezar con el equipo básico: máscara, tubo y aletas.

La máscara es una elección muy personal, por lo que se considera una parte fundamental del equipo de buceo. Por experiencia propia, sé lo cómodo que es llevar la misma máscara durante todo el curso o el tiempo que tengas que bucear. La máscara influye mucho en tu comodidad bajo el agua, así que tómate tu tiempo para encontrar la tuya… y no la pierdas. Si vas a empezar tu curso de aguas abiertas, utiliza una de las máscaras de la escuela a la que vayas; normalmente tienen modelos estándar que te resultarán más o menos cómodos, pero serán una experiencia de aprendizaje muy valiosa para cuando termines tu curso y vayas a comprar la tuya propia. La ventaja de utilizar máscaras de alquiler en tu centro de buceo es que también te permite probar distintos tipos, lo que te facilitará la decisión. Si ya eres un buceador certificado, no lo dudes y cómprate una buena. Es una pequeña inversión y, si la cuidas bien, puede durarte mucho tiempo. Ocupan poco espacio y no pesan, así que puedes llevarlos donde quieras cuando vayas a la playa o al río. Cuando te las pruebes, asegúrate de que la silicona que rodea la máscara se ajusta a tus facciones, que el espacio para la nariz es adecuado y que te resulta cómoda. También es muy práctico intentar compensar nuestras orejas con la máscara puesta para comprobar que podemos hacerlo sin problemas y que nos resulta fácil. Si tienes muchas dudas al respecto, pregunta a tu profesional más cercano y deja que te asesore.

Si no hay nadie que resuelva tus dudas, optar por un modelo barato de una marca reconocida que te siente bien y te resulte cómodo puede ser una buena base para encontrar tu ideal. Paciencia, al final lo encontrarás.
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Otro accesorio muy necesario y útil es el tubo de respiración. Además de ser obligatorio para el curso de aguas abiertas, es muy útil cuando las condiciones en superficie no son buenas (viento y mar agitado, oleaje intenso…) Evitará que tragues agua y puedas respirar con normalidad; también es muy práctico cuando, por ejemplo, tienes que nadar en superficie y no quieres utilizar el aire de tu botella, bien para ahorrar aire antes de la inmersión, bien porque cuando vuelves de la inmersión tu botella está casi vacía (¡lo ideal es que no dejes tu botella de aire a cero!). Hay muchos tipos, desde un tubo curvado con una boquilla, hasta modelos más sofisticados, con boquillas intercambiables, válvulas de escape para purgar el tubo y sistema antioleaje, que impide que entre agua en el tubo cuando el mar está en movimiento. Cuando elijas tu modelo, asegúrate de que tiene todas estas características, que se ajusta bien a tu cara y a tu máscara y que no es demasiado voluminoso.

Las aletas transmiten la fuerza de nuestras piernas al nadar y producen la propulsión desplazando el agua, que nos empuja hacia delante.

Las hay de varios tipos, de calzante (introduces todo el pie), de talón abierto y ajustable, de aleta jet, de apnea, de pala corta, de pala larga…

Si es tu primer par, ten en cuenta dónde vas a bucear: si es en algún lugar cálido con temperaturas del agua entre 23° y 28° más o menos, los escarpines son una buena elección porque no necesitarías llevar escarpines de neopreno para un mayor aislamiento térmico. Si, por el contrario, vas a bucear en aguas entre 19°-22°, los de talón abierto y ajustables son lo que necesitas, además de un par de botas de snorkel que se ajusten perfectamente. Las correas que ajustan el botín a la aleta, preferiblemente de muelle, son más duraderas que las de goma, que tienden a cristalizarse con el tiempo. Si vas a comprar escarpines, recuerda que el neopreno se estira con el uso, tenlo en cuenta al elegir tu talla.

Si, por el contrario, crees que ha llegado el momento de cambiar, ten en cuenta a la hora de elegir un nuevo par tu estilo de aleteo, el peso de las aletas y la flotabilidad que ofrecen. Existen aletas de flotabilidad positiva, neutra y negativa.Si tu estilo de aleteo es la patada de rana, lo ideal sería una aleta flexible, de tamaño medio y flotabilidad negativa.El peso de la aleta para este tipo de aleteo y la posición de las piernas te ayudan a mantener la estabilidad de tu postura, ideal si quieres mejorar el control de tu flotabilidad o hacer fotos cerca del coral, sin dañarlo.Si tu estilo es más “tradicional” y utilizas el aleteo de tijera, una flotabilidad neutra y una pala larga y flexible serían un buen comienzo, no consume tanta energía y el desplazamiento sigue siendo bueno.
Lo mismo que con la máscara: si alguien puede aconsejarte, ya sea en la escuela o en tu tienda local, aprovecha y pregunta; si no encuentras a nadie que te guíe, elige una pala larga y flexible si quieres disfrutar de una inmersión relajada y tranquila, y una más grande y rígida para tener más control a cambio de gastar más energía.

Espero que esta pequeña introducción sobre el equipo te haya sido útil y tengas una mejor base para elegir tu equipo ideal y disfrutar al máximo del buceo.

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